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Ferran Pi Roca
28/02/2020
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Ventaja competitiva

 

 

Photo by Slejven Djurakovic on Unsplash

 

¿El origen del éxito de la ventaja competitiva?

¿No es verdad que los recursos y capacidades explican la ventaja competitiva de cualquier empresa y su sostenibilidad en el tiempo? También puede explicarlo las buenas decisiones.

En los buenos negocios consolidados habría una combinación de recursos, capacidades y buenas decisiones.

En una primera fase podemos identificar los recursos y capacidades iniciales con que partimos.

Ello nos permitirá tomar decisiones que corrijan las diferencias. Es identificar la brecha que hay entre los recursos y las capacidades iniciales con las faltantes y que necesitamos para ser competitivos. Para pasar a la acción necesitaremos una estrategia.

 

¿Si hemos tenido una ventaja competitiva, la mantendremos en el tiempo?

Había una vez que le preguntaron a un analista financiero cuál era su trabajo. Respondió que asesoraba a sus clientes que tenían dinero sobre cómo invertirlo…hasta que se les acababa.

Posiblemente asesorar sobre inversiones no era su ventaja competitiva. ¿O la perdió en el tiempo?

Andy Grove de Intel hablaba hace ya un tiempo de los puntos de inflexión estratégicos. Se refería al momento en la vida de un negocio en que sus fundamentos están a punto de cambiar. Decía que una empresa siempre está luchando con el poder, vigor y competencia de los competidores, proveedores, clientes, competidores potenciales, productos sustitutivos y productos complementadores.

Eso es normal. Pero advertía cuando un cambio en la forma en que se comporta cierto elemento de una empresa adquiere una magnitud mayor que lo que la empresa está acostumbrada a soportar, todo se torna impredecible.

Las nuevas tendencias globales actuales son fuerzas constructivas y destructivas. Ambas a la vez. En tecnología, si algo puede hacerse se hará.

Son cambios 10X. Y no sólo tecnológicos ¿seremos en cada empresa los últimos en enterarnos? Cuando una empresa nota que algo ha cambiado es que ya está metida en el punto de inflexión.

 

 

¿Algo cambió en nuestra empresa? ¿Nos perdimos en el camino y recién nos estamos dando cuenta? ¿Nos estamos perdiendo algo?

 

El problema es que podemos estar en el momento de transición hacia la inflexión pero nadie nos tocará un pito o una campana para advertirlo. ¿Podemos vencer la resistencia y sacar el freno de mano puesto?

El futuro de los negocios, con sus nuevos modelos y paradigmas, ¿no van a generar oportunidades para quienes trabajen para que nuestro punto de inflexión se direccione hacia arriba y no hacia abajo?

Una clave importante es el talento y la incorporación de nuevas formas de acceder a él y de gestionarlo. Las nuevas tecnologías permiten acceder a un talento con pasaporte global. Las empresas (y también los políticos) tendrán que aprender a vérselas con personas que son libres para saber, ir, hacer y ser).

Las empresas no pueden tener modelos laborales del siglo XIX o XX cuando el talento utiliza tecnología y tiene mentalidad del siglo XXI. ¿Los nuevos y buenos profesionales ya no quieren trabajar en nuestras empresas si su diseño es de la era industrial? ¿Les sabe a “rancio”? Tal vez muchos de nuestros diseños organizacionales y laborales lo sean pero podemos pasar a la acción.

 

¿Tiene sentido que una organización diga que tiene dificultades en acceder a talento cualificado cuando se limita a contratar de forma convencional y no accede a profesionales autónomos que pueden trabajar por proyectos?

 

Trabajar por proyectos es una tendencia que crece.

Cambian los paradigmas laborales y la tendencia va a ser acceder al mejor talento si quieres mejor resultado. Hay que pensar en el talento «externo» como parte de la solución de las necesidades de la Compañía. Pero necesitaremos seducir a los mejores talentos y demostrarles que podemos también trabajar con ellos.

Si consideramos nuestros negocios, puede ser un ejercicio necesario identificar esa brecha que hablábamos al principio.

Junto con capacitar siempre, inyectar talento cualificado es la receta para la Pyme o cualquier otro tipo de organización para ganar ventaja competitiva. La combinación sabia entre talento interno y externo debiera estar en la estrategia de un punto de inflexión y puede crear una ventaja competitiva difícil de imitar:

 

  • Porque una organización tiene problemas, retos, oportunidades y proyectos que necesitan ser resueltos por los profesionales más cualificados.
  • Necesita resultados eficientes y obtener competencias, habilidades y experiencia que conseguirá combinando profesionales y equipos internos y externos.
  • Necesita reducir costos contratando talento sólo cuando el volumen o el tipo de trabajo lo requieran y con las debidas garantías.
  • Necesita flexibilidad: trabajar con proyectos concretos en el tiempo, con objetivos claros y resultados por fases o hitos.
  • Necesita una organización más ágil y eficiente, que evoluciona rápido y a mayores niveles de crecimiento y competitividad.

 

Kenneth Andrews, uno de los padres de la estrategia moderna dijo: “Las oportunidades sin capacidades nos puede conducir al mundo de la fantasía”.

¿Con qué talento y capacidades cuentas en tu organización?, ¿Cuál es tu brecha?

 

 



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