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Ferran Pi Roca
24/07/2019
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Liderazgo en el APOLO XI

 

Liderazgo: J.F.Kennedy pronunció un discurso el 12 de septiembre de 1962.

El objetivo era llegar a la luna.

Lo consiguieron en menos de siete años. 

En medio de la Guerra Fría, cuando Kennedy articuló su visión e inició el proyecto, la tecnología para lograrlo ni siquiera existía. La NASA superó lo que parecían obstáculos insalvables para lograr ese resultado espectacular.

El 50 aniversario de la llegada del hombre a la luna nos puede servir para demostrar y recordarnos cómo se manifiestan los rasgos y habilidades del liderazgo. Una calidad de liderazgo que podremos medir por la cantidad, calidad y diversidad de personas que quieren seguir en el proyecto.

 

 

Visión y Estrategia

Kennedy, de mente estratégica y visionaria, es el hombre capaz de articular una visión lo suficientemente convincente para que la gente se entusiasme con ella. Crea una imagen clara del futuro, del resultado final que uno puede imaginar sucediendo. Sirve de inspiración; no se expresa únicamente en cifras y conmueve los corazones y los espíritus de todos.

Es una concentración en el resultado final, no en el proceso para lograrlo. 

Incluye un propósito que dice por qué y unos valores que dicen cómo. Kennedy dijo en su discurso:

 

“Queremos ser parte de la carrera espacial, queremos liderarla. Porque los ojos del mundo ahora miran al espacio, a la Luna y a los planetas, y hemos jurado que no lo veremos gobernado por una bandera hostil sino por una bandera de libertad y paz. Hemos prometido que no veremos un espacio lleno de armas de destrucción masiva, sino que estará repleto de instrumentos de conocimiento y comprensión. Y esto sólo puede cumplirse si somos los primeros en llegar. Nuestro liderazgo en la ciencia y en la industria, nuestras esperanzas de paz y seguridad y nuestras obligaciones requieren que hagamos este esfuerzo. Nos embarcamos en este nuevo porque hay nuevos conocimientos que se pueden obtener y nuevos derechos que se deben ganar para el progreso de todos.

 

¿Qué ocurre en las organizaciones si tenemos esta visión?

  • La existencia de una visión es un poderoso movilizador de las voluntades y de la motivación de los equipos.
  • Ordena las conversaciones en función de lo que hay que construir y no derribar.
  • Fortalece la imagen del líder visionario y productivo.

 

La falta de visión o una visión o estrategia borrosa genera desorientación e incertidumbre, pues las personas no saben dónde se dirige la organización ni cómo será su futuro. Ello es muy grave en un mundo tan cambiante donde las organizaciones necesitan reinventarse y hace necesario prepararse estratégicamente a los cambios culturales, tecnológicos, cambios en la fuerza laboral, fuerza laboral alternativa, cambio de los mercados, cambios en los clientes, cambios en modelos de aprendizaje, movilidad interna, etc.

 

Photo by History in HD on Unsplash

 

Ambición correcta

Se trata también de un liderazgo que dispone de la actitud y la ambición correcta. Pone delante no el egoísmo o interés particular del líder sino el interés del país, de las personas y de los equipos. La gente percibe que el líder se preocupa más por ellos que de lo que se preocupa por sí mismo. Siente que se trata de su país, de su proyecto, de su empresa y que todos están llamados a participar de su logro. Kennedy dijo en su discurso: 

 

las perspectivas de apertura del espacio prometen altos costos y dificultades, así como una gran recompensa. No es sorprendente que algunos nos hagan quedarnos donde estamos para descansar, pero este país no fue construido por aquellos que esperaban y descansaban, este país fue conquistado por aquellos que avanzaron, y también lo hará el espacio”. 

 

 

Liderazgo de Exigencia

Al mismo tiempo implica ser “excelente”, no sólo ser mejor que la competencia. Los soviéticos ya habían conseguido previamente dos hitos: el lanzamiento del Sputnik y la llegada de Yuri Gagarin al espacio. Se trata de no tener mentalidad de “promedio” para no tener “sólo” resultados promedio. Es la mentalidad de la exigencia. Exigirse lo imposible para alcanzar la excelencia.

Edwin Locke investigó y llegó a la conclusión que cuanto más difíciles son los objetivos, mayor es el rentimiento alcanzado. Aunque los sujetos que tenían objetivos más difíciles consiguieron sus objetivos con mucha menos frecuencia que aquellos cuyos objetivos eran más fáciles, los primeros siempre rindieron a un nivel más elevado. En este sentido Kennedy dijo:

 

“Nosotros elegimos ir a la luna. Elegimos ir a la luna en esta década y lo hacemos no porque sea fácil, sino porque es difícil, porque esa meta servirá para organizar y medir lo mejor de nuestras energías y habilidades”.  

 

 

Capacidad de ejecución

Es la capacidad para alcanzar la visión y ejecutar la estrategia. Aquí el foco está en el proceso para lograrlo. 

Los rasgos de liderazgo no siempre recaen en una sola persona. Lo importante es que la organización tenga el liderazgo a través de sus miembros en la mayor medida.

En nuestro caso, quién tiene la visión y toma las grandes decisiones estratégicas (Kennedy) no es quién va a realizar la excelente ejecución que requieren todos los procesos para garantizar los resultados. Esta parte del liderazgo le correspondió a la NASA. Ella tenía la Competencia (con mayúscula) para la ejecución del proyecto y convertir la decisión estratégica en objetivos, proyectos y planes de acción concretos. Hoy es recomendable hacerlo con metodologías ágiles y todas aquellas que permitan la mejor coordinación de objetivos y el seguimiento de responsabilidades.

En las organizaciones, la ausencia de planes de acción o ejecución origina:

  • Impotencia.
  • Frustración (falta de capacidad de acción) en los equipos.
  • Golpea la imagen del líder (lo hace aparecer un idealista sin capacidad de bajar a tierra sus visiones de cambio. 

 

En nuestro ejemplo, al liderazgo de la visión brillante de Kennedy se le sumaba el liderazgo de la ejecución a través de la competencia de los ingenieros de la NASA. Es el ejemplo de Stephen Bales que tenía 26 años cuando era uno de los ingenieros a cargo del programa de descenso a la superficie lunar.

 

 

Cultura motivadora

En las empresas y organizaciones es recomendable que haya una metodología como los OKR (Objectives and Key Results), objetivos “difíciles o exigentes”, unos resultados claves cuyo cumplimiento permitirán alcanzar los objetivos y unos planes de acción. Objetivos para todo y para todos. Posibilidad de asignarse parte de los propios objetivos. Todos los objetivos deben estar conectados entre sí y coordinados en todas las direcciones. Las personas tienen autonomía y los equipos están autogestionados. Donde haya conversaciones frecuentes de varios tipos, un feedback bidireccional, frecuente también, y reconocimientos sin esperar a final de año. Ello crea una cultura motivadora que ilusiona a la gente y la compromete, alineada a la visión estratégica y que permita la plenitud de las personas.

 

A través del alunizaje del Apolo XI hemos tenido oportunidad de revisar unos rasgos de liderazgo:

 

  • Capacidad de visión y decisión estratégica.
  • Ambiciones correctas.
  • Máxima exigencia.
  • Capacidad de ejecución.
  • Cultura motivadora.

 

“El liderazgo es la capacidad de transformar la visión en realidad”
(Warren Bennis)

 

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